Período Precolombino

Los primeros pobladores del territorio venezolano pertenecieron a comunidades paleolíticas (paleo = antiguo; lithos = piedra).

Se estima que las primeras migraciones se produjeron entre los años 15.000 y 10.000 A.C. procedentes de Norte y Centroamérica. Más tarde, alrededor del 1.000 A.C. y la segunda mitad del siglo XV (D.C.) penetraron al país tribus conocedoras de técnicas agrícolas, entre las que se destacan: la caribe, la arawaca y la timoto-cuica.

Esta época se divide en los siguientes períodos:

Período Paleo-Indio

El período Paleo-Indio (20.000 A.C. - 5.000 A.C.) se caracterizó por el uso de piedras, madera, cuero, hueso o marfil para la elaboración de instrumentos utilizados para recolección y la caza de mamíferos.

Los primeros habitantes de Venezuela fueron nómadas, es decir, no vivían en un sitio fijo. Se cree que llegaron a estas tierras, entre otras razones, evadiendo los períodos muy fríos que cubrían parte de los continentes y mares con extensas capas de hielo en el Pleistoceno.

Entre los animales con los que convivieron los primeros venezolanos se encontraban los siguientes: mastodontes, caballos, megaterios y cliptodontes, todos eran ejemplares de gran volumen, a los cuales acorralaban y luego atrapaban para la domesticación o el consumo.

Cuando la densidad poblacional aumentó, los grandes animales empezaron a desaparecer, por lo que fue necesario afinar las técnicas de caza de animales más pequeños; aparecieron implementos más sofisticados, al igual que la producción de artesanías y utensilios hechos con piedra, madera, huesos y barro, entre otros.

las técnicas agrícolas utilizadas en la época, se les incorporaron la cría de animales domésticos, la caza y la recolección.

El gran invento del Paleo-Indio lo constituyó la invención de la punta del proyectil en forma de dardo y del propulsor que actuaría como extensión del brazo y antebrazo humano, antecedentes del arco y la flecha. En Venezuela, las zonas más progresistas en este aspecto fueron la andina y la centro-occidental, más específicamente el área de Quíbor en el estado Lara.

A este período le siguió el Meso-Indio.

Período Meso-Indio.

El período Meso-Indio (5.000 A.C. - 1.000 A.C.) se caracterizó por la explotación del mar, la recolección de recursos vegetales en el interior del territorio y la caza de pequeños mamíferos. Otra de las características de este período fue la adopción por parte de las tribus del sedentarismo como sistema social de vida.

En el Meso-Indio se dan las primeras manifestaciones de la agricultura y la fabricación de cerámicas (alfarería) que caracterizarían el período siguiente: el Neo-Indio.

La agricultura es producto de un conocimiento de los ciclos naturales y de la estabilización del hombre en un mismo lugar. Los principales cultivos fueron la yuca, la papa, el maíz, la ruba, la cuiba, la oca y el ulluco.

Período Neo-Indio

El período Neo-Indio (100.000 A.C. - 100.500 D.C.) se caracterizó por el desarrollo de una arquitectura incipiente, basada en construcciones como represas, terrazas agrícolas y bóvedas alineadas por piedras (mintoyes) utilizadas como tumbas y silos para el almacenamiento de productos agrícolas. Se cree que para esta época se comenzó a desarrollar el sistema de compra y venta de alimentos, a través del trueque o del pago con las primeras unidades monetarias.

Al Neo-Indio pertenecieron importantes dirigentes indígenas llamados jefes, diaos, guerreros o caciques, quienes defendieron sus tierras y sus culturas frente a los colonizadores españoles. Entre ellos se destacan:

* Manaure: quien dirigía un importante liderazgo en el área del actual estado Falcón durante las primeras décadas del siglo XVI.

* Guaicaipuro: otro cacique que convocó a un levantamiento de las sociedades gobernadas por su hijo Baruta.

* Cayaurima: fue cacique de los cumanagoto, en el área nororiental.

* Doaca: con quien se identifica la actual zona larense de Duaca.

* Nigale: jefe zapara en el Zulia.

* Huyapari: con cuyo nombre los españoles identificaron al río Orinoco y su área en 1531.

* Acaprapocón y Conopoima: quienes comandaron la lucha una vez muerto Guaicaipuro.

La institución indígena de los caciques sobrevivió durante varios años del período Indio-Hispano.

Período Indio-hispano

El período Indio-hispano (1.500 D.C. hasta el presente) se ha caracterizado por el impacto de la conquista española en los pueblos aborígenes venezolanos, principalmente por la política de exterminio que adoptaron los españoles sobre los nativos y evangelización.

Los indígenas de Venezuela cuentan con los rasgos culturales resultantes de la fusión del elemento español, el africano y la raíz autóctona que pervive hasta nuestros días.

En la actualidad los pueblos indígenas están agrupados en 36 familias ubicadas en las zonas fronterizas de Venezuela, en las selvas y sabanas del sur del Orinoco, en las tierras lejanas de los llanos occidentales, o en zonas excepcionales como las que ocupan los cariña en la Mesa de Guanipa.

En el período Indio-hispano se pueden diferenciar dos vertientes en la arquitectura: la de agua y la de selva. A la arquitectura de agua corresponden los palafitos o casas construidas sobre la superficie marina (con bases en el fondo). A este grupo pertenecen las viviendas de las comunidades wayúu, asentadas todavía en el Lago de Maracaibo y la Laguna de Sinamaica (estado Zulia); y las casas del pueblo warao, en el Delta del Orinoco.

A la arquitectura de selva corresponde la churuata, una vivienda colectiva típica de los pueblos panare y piaroa, en el sur del Orinoco.

El elemento indígena en la cultura de Venezuela se manifiesta en las frases típicas de sus habitantes; en los nombres de pueblos, comidas y animales; en la música, costumbres y en las fiestas tradicionales

Conquista y dominación española

Venezuela fue descubierta por Cristóbal Colón en 1498 durante su tercer viaje a América. Colón venía navegando desde la Isla de Trinidad, y se encontró con nuestro país al fondear en la península de Paria y hallar la desembocadura del Río Orinoco.

Un año después, Américo Vespucio y Alonso de Ojeda bordearon la actual Venezuela desde el Golfo de Paria hasta el Lago de Maracaibo, donde encontraron algunos poblados indígenas construidos sobre palafitos, de allí el nombre de "Pequeña Venecia" o Venezuela.

Cuando llegaron los colonizadores, la actual Venezuela estaba ocupada por numerosas etnias indígenas, quienes hablaban lenguas pertenecientes a las familias caribe, arawaco, chibcha y tupí guaraní, más algunas aisladas cuyo origen no está claramente dilucidado.

Una de las primeras posesiones de España en Venezuela fue la Isla de Cubagua, fundada en 1513, ubicada cerca a la Isla de Margarita y famosa por sus ostras perlíferas, principal atractivo para el asentamiento de los europeos. Desde aquí se comenzarían a fundar otras ciudades a manos de los conquistadores:

* Gonzalo de Ocampo fundó en 1521 Nueva Toledo, hoy Cumaná.

* Desde Curazao, Juan de Ampues exploró la Costa Occidental, fundando en 1527, la ciudad de Santa Ana de Coro, a lo largo de la orilla Oriental del Lago de Maracaibo.

* El Tocuyo fue fundada en 1545 por Juan de Carvajal.

* Barquisimeto fue fundada en 1552 por Juan de Villegas.

* Valencia fue fundada en 1552 por Vicente Díaz Pereira.

* Trujillo fue fundada en 1558 por Diego García de Paredes, y el mismo año nació Mérida B de manos de Juan Rodríguez.

En pocos decenios, casi toda la costa al oeste de Cumaná estaba bajo control español. Los colonizadores comenzaron a desarrollar en esta zona una sólida economía. A la conquista de los españoles se había añadido, entre los años 1528 y 1546, la de los alemanes: Carlos I de España había obtenido un préstamo de parte de los banqueros alemanes Welser, y como pago les concedió el derecho de explotar toda la región cuyo centro era Coro.

Tres exploradores alemanes (Ambrosio Alfinger, Jorge Espira y Nikolaus Federmann) organizaron expediciones hacia el interior de la zona, con el objeto de encontrar oro y diamantes. Una de ellas, capitaneada por Federmann, partiendo en 1538 del Lago de Maracaibo hacia los Andes, alcanzó el altiplano de Cundinamarca, casi al mismo tiempo que los conquistadores Sebastián de Benalcázar, procedente del Sur, y Gonzalo Jiménez de Quesada, fundador de Bogotá.

La conquista española de Venezuela fue continuamente hostigada hasta principios del siglo XVIII, tanto por expediciones oficiales, como por actos de piratería protagonizados por los ingleses, franceses y holandeses.

Los holandeses se establecieron por algún tiempo en las salinas de Araya, frente a la Isla de Margarita, y el almirante inglés Sir Walter Raleigh intentó apoderarse violentamente de la región del Orinoco, en Guyana. Piratas ingleses, desembarcados cerca de La Guaira en 1595, alcanzaron Caracas y la saquearon.

Y en 1669, el corsario Henry Morgan, llevó a cabo una audaz expedición al interior del Lago de Maracaibo, desvalijando casi todos los centros poblados.

Los holandeses, que ya se habían apoderado de Curazao para esta fecha, y los franceses, fueron los primeros en renunciar a cualquier pretensión sobre Venezuela; los ingleses, después de haber ocupado Trinidad en 1797, perdieron su interés en el país, que para entonces era visto como un territorio pobre y sin perspectivas.

Le siguieron los siguientes períodos:

Capitanía General de Venezuela

La misma España consideró a Venezuela como un territorio sin excesivo valor. Por varias décadas la nación estuvo gobernada por el Virreinato de Nueva Granada (hoy Colombia) hasta que, en 1777, con la creación de la Capitanía General de Venezuela, de la que dependían las provincias de Caracas, Cumaná, Maracaibo, Guayana, las Islas Margarita y Trinidad. Venezuela configuró una unidad territorial cuya sede central era Caracas.

La fortuna de Caracas, fundada en 1567, se debió a su agradable ubicación geográfica: un bello y fértil valle de las montañas costeras con clima templado. Esta ciudad se convirtió en capital del país, sustituyendo a Coro, en el año 1578.

En 1728 España había confiado a la Compañía Guipuzcoana el monopolio de todas las actividades comerciales entre la colonia y la Madre Patria, el comercio con otras áreas estaba vedada, con la condición de que la compañía desmantelara las actividades de los contrabandistas.

Durante el siglo XVIII mejoraron considerablemente las condiciones del país. La economía recibió un impulso más dinámico, hasta el punto que en 1793 se llegó a la creación de un Tribunal Comercial en Caracas.

El control comercial no estaba en manos de "peninsulares" (funcionarios de España), sino de los criollos, españoles nacidos en la colonia cuyos lazos políticos con la madre patria se iban haciendo cada vez más tenues, y cuyos intereses económicos se oponían a la visión político-administrativa de la corona española.

Sociedad Colonial

La sociedad estaba estructurada en tres capas:

* Los Peninsulares: relativamente pocos en cantidad y depositarios del poder político.

* Los Criollos: detentores de la riqueza del país, excluidos de toda función política, excepto en las municipalidades.

* Masa de peones, esclavos y subproletariado: excluida tanto del poder político como de un usufructo de la riqueza producida.

De esta división se derivaba una situación social tensa e inestable.

Cultura Colonial:

En el plano cultural, en esta época tomó auge la obra cultural de los misioneros capuchinos, jesuitas y franciscanos, que contribuyeron al desarrollo artístico del país. Un franciscano, Fray Fernando de la Concepción, pintó en Caracas imágenes de santos y obispos hacia 1650.

En el siglo siguiente, los aristócratas de la colonia se hacían retratar por artistas españoles llegados a Venezuela, o por artistas criollos como Francisco José de Lerma y José Surita. También destaca Juan Pedro López (1724-1787), abuelo materno de Andrés Bello, como pintor, escultor y fundidor de estatuas.

El gran artista de esta época fue Juan Lovera (1778-1841), autor de lienzos históricos como El 19 de Abril de 1810 y El 5 de Julio de 1811, y de los retratos de José Vargas, Coto Paúl y Cristóbal Mendoza.

En 1682 se fundó en Caracas un colegio seminario con cátedras de Latín, Teología y Filosofía, que fue convertido en 1725 en Universidad Real y Pontificia. Humboldt, que visitó Caracas en 1799, atestigua en su Viaje a las regiones equinocciales el haber encontrado, en varias familias ricas, amplios intereses culturales, buenos conocimientos de la literatura europea y predilección por la música.

Al igual que en toda la porción central y meridional del continente suramericano, la música tradicional de Venezuela diferencia elementos indígenas, negros y mestizos.

A partir de 1949-1950 se comenzó a recopilar documentación sobre la corriente musical de las poblaciones indígenas del interior de Venezuela de la época colonial.

estos testimonios demuestran la pertenencia de los grupos más primitivos a la gran familia cultural de los pueblos amazónicos, y la influencia hispano-negra sobre los pueblos más próximos a las costas. Los instrumentos musicales destacados de ese tiempo, como por ejemplo, los gigantescos cuernos de cerca de dos metros de largo, son similares a los conocidos en las tribus brasileñas.

La música negra, por su parte, se presenta bastante pura, con ingredientes africanos, pero también se ha apropiado de muchos géneros musicales de origen hispánico. Nace así, una música negra de nuevo tipo, con caracteres híbridos. Su tendencia es la acentuación del carácter hispánico.

Los libros, sin excluir los vetados por la Inquisición, circulaban profusamente, y las ideas de la Ilustración fermentaban en las escuelas religiosas y laicas, reformadas por maestros como Montenegro, Escalona, Rodríguez, Echezuria y Sanz. Otros literatos de la época fueron Vicente Tejera y Domingo Navas Spinola (traductor de Horacio, Volney y Racine).

En aquel momento no existía en el país una publicación periódica, ni siquiera una imprenta, fue en 1806 cuando Francisco de Miranda trajo una imprenta en sus buques para imprimir sus proclamas revolucionarias y en 1808 comenzó a publicarse La Gazeta de Caracas.

En los últimos decenios del siglo XVIII, las ideas progresistas encontraron, en la capital venezolana, uno de sus centros de difusión, y en sus hombres, protagonistas eminentes de la causa independentista americana. Francisco de Miranda (1750-1816), combatiente de la independencia de Estados Unidos y de la Francia revolucionaria antes de intentar la liberación de su patria, y Simón Bolívar (1783-1830), genio militar y político de primer orden y hombre de vasta cultura moderna así atestiguan en sus escritos (cartas, proclamas, discursos, y páginas más literarias como Mi delirio sobre el Chimborazo y La Carta de Jamaica).

Se distingue el historiador José de Oviedo y Barños (1671-1738), con Historia de la conquista y población de la Provincia de Venezuela (1723) que es la única obra de importancia, producida en el país en el curso de los tres siglos coloniales.

Independencia: olor a libertad

Primeros pasos:

Las nuevas ideas de la revolución estadounidense y francesa hallaron suelo fértil en Venezuela, tierra en donde la revolución independentista había sido anunciada por sublevaciones locales de mestizos y mulatos; por la nueva burguesía criolla de Barlovento y Caracas, en 1749; por manifestaciones de negros e indios, en Coro; por la revolución abortada de La Guaira en 1797 de José María España y Manuel Gual. Todas estas revueltas provocaron la dimisión del Capitán Vicente Emparán el 19 de abril de 1810.

El 5 de julio de 1811 el primer Congreso de Venezuela, reunido en Caracas, y formado por representantes de siete Provincias (Caracas, Cumaná, Barcelona, Margarita, Barinas, Mérida y Trujillo), proclamó oficialmente la Independencia de Venezuela.

Meses más tarde, después del terremoto de marzo de 1812, Francisco de Miranda fue nombrado Generalísimo del nuevo Estado, con la misión de adoptar todas las medidas políticas, económicas y militares para hacer frente a la contraofensiva de España, que se aprestaba a reconquistar la colonia.

A esta etapa le siguieron los siguientes movimientos:

La Gran Colombia

En 1816, Simón Bolívar, con la ayuda de los Generales Piar, Urdaneta, Páez, Mariño, Monagas, entre otros, conseguiría una serie de brillantes victorias sobre los realistas. Después de liberar Guayana y Nueva Granada, proclamó el 17 de diciembre de 1819, en Angostura (hoy Ciudad Bolívar), la República de la Gran Colombia, que comprendía los actuales territorios de Colombia, Panamá, Ecuador y Venezuela. Los últimos contingentes españoles fueron derrotados en la histórica Batalla de Carabobo el 24 de junio de 1821, considerada como obra maestra estratégica de Bolívar.

La resistencia de España en el continente terminó en Perú con la Batalla de Ayacucho, el 9 de diciembre de 1824, en la que se consagró definitivamente como héroe Antonio José de Sucre (1795-1830).

Todo el poderío español en el Virreinato de Nueva Granada y en Perú, quedó hundido bajo los golpes de tres hombres: Bolívar, Miranda y Sucre; los tres venezolanos y fallecidos en diferentes circunstancias: Bolívar el 17 de diciembre de 1830, en Santa Marta, Colombia; Francisco de Miranda en la cárcel de la Carraca, en Cádiz, en 1816; Antonio José de Sucre, asesinado en Berruecos, Colombia, el 4 de junio de 1830.

La Gran Colombia se disolvió en 1830 con el nacimiento de tres entidades estatales distintas: Colombia, Ecuador y Venezuela. La secesión venezolana fue dirigida por el General José Antonio Páez (1790-1875), quien ya había combatido bajo las órdenes de Bolívar. Páez se convirtió en el primer presidente del nuevo estado venezolano, y gobernó hasta 1863.

Primera y Segunda República

La Primera República tuvo una duración efímera. Los realistas, al mando de Domingo de Monteverde, consiguieron derrotar, en julio de 1812, a las tropas nacionales venezolanas y hacer prisionero a Francisco de Miranda. Poco más tarde, en 1813, Simón Bolívar (1783-1830) obtendría algunas victorias sobre los españoles en la vecina Colombia y penetraba en territorio venezolano hasta alcanzar triunfalmente Caracas el 6 de agosto de 1812. Es allí, en octubre del mismo año, donde recibe el título de Libertador.

La Segunda República tampoco resistió el choque de las masas populares que, acaudilladas por José Tomas Boves, seguían las banderas realistas en 1814. Al año siguiente, Pablo Morillo (1778-1837) llegó a la colonia con cien mil veteranos de las guerras napoleónicas y tomó el control del país.

El Caudillismo

Entre 1848 y 1858 transcurrió el predominio militarista de los hermanos José Tadeo y José Gregorio Monagas (éste último abolió la esclavitud en 1854). Entre 1859 y 1863 se inició la Guerra Federal, que enfrentó a los conservadores que se encontraban en el poder, con el movimiento popular capitaneado por Ezequiel Zamora. La guerra civil concluyó con la renuncia de José Antonio Páez.

Juan Crisóstomo Falcón, Jefe de los federalistas, asumió la presidencia. El país abandonó la estructura centralizada, se abolieron las penas de prisión por deudas y se puso fin a toda discriminación sobre la base de la renta. Fue proclamada la igualdad del ciudadano ante la ley, y el país adoptó una Constitución Federal bajo el nombre de Estados Unidos de Venezuela.

Siguió un período de inestabilidad y luchas internas, al final del cual triunfó una rebelión conservadora, conocida como Revolución Azul (1868-1870). Los años siguientes estuvieron dominados por la figura de Antonio Guzmán Blanco (1829-1899), quien entre los años 1870 y 1887 fue gobernante del país. Por aproximadamente 20 años ejerció el poder de manera directa e indirecta. Sus gobiernos se pueden diferenciar en tres grandes etapas: el Septenio que transcurrió entre 1870 hasta 1877, el Quinquenio desde 1879 hasta 1884 y el Bienio, en el cual Guzmán Blanco gobernó desde 1886 hasta 1888.

Fue una etapa de configuración del nuevo Estado en el plano administrativo y social, con orden, cierta estabilidad y progreso económico. La década final del siglo XlX estuvo marcada por la influencia del General Joaquín Crespo, quien estuvo en el poder desde 1892 a 1897.

Después de un año de caos, en 1899 el General Cipriano Castro (1858-1924), oriundo del Táchira, ocupó Caracas y se hizo proclamar Presidente, instaurando una dictadura que duró hasta 1908. Fue uno de los períodos más difíciles en la vida política interna y externa de Venezuela, caracterizada por la arbitrariedad de la ley, el asesinato de los adversarios políticos, el capricho personal convertido en el fin último del Estado, el bloqueo de las flotas de Gran Bretaña, Alemania e Italia, en 1902.

Castro se enfrentó a la amenaza de intervención de las potencias europeas para saldar algunas deudas venezolanas que no habían sido pagadas, pero la postura mediadora de Estados Unidos, conforme a la "doctrina Monroe", la que evitó la lucha armada.

A Castro lo siguió en el poder Juan Vicente Gómez, quien gobernó a Venezuela de modo tiránico desde 1908 y hasta 1935. Con su dictadura se inauguró la época de los modernos "caudillos" de Hispanoamérica

19 de abril de 1810: Primer paso hacia la liberación

La invasión francesa a España a principios del siglo XIX le sirvió a Venezuela para despertar de su opresión, y le dio la oportunidad perfecta para dar el primer paso hacia su independencia.

Antecedentes

A partir de mediados del año 1808, España comenzó a ser invadida y ocupada por ejércitos franceses. El rey en aquel momento, Fernando VII, fue apresado y reemplazado por el hermano de Napoleón Bonaparte, José I. Lógicamente, no tardaron en aparecer grupos de resistencia en las diversas provincias españolas, que buscaban desplazar a José I, el “intruso”, y restituir a Fernando VII, el “deseado”. Estos grupos se unieron en una única Junta Suprema, establecida en Sevilla, con el propósito de unificar un gobierno en las zonas aún no invadidas y prevenir más ocupaciones francesas.

A Venezuela llegaban sólo rumores. Algunos incluso decían que España había sido enteramente dominada por las fuerzas napoleónicas. Por supuesto, el gobierno establecido en Venezuela, encabezado por Vicente de Emparan, afirmaban que todo eran simples rumores, nada más. Sin embargo, aceptó a sus más allegados que no había recibido noticias de la madre patria en más de dos meses.

El 17 de abril llegó un buque español a la capital venezolana, trayendo finalmente noticias fiables. El país se enteró que la Junta Suprema en Sevilla había sido tomada. Parecía que ya España no tenía ninguna posibilidad de sobrevivir a la emancipación francesa.

Preparativos

"Desde este momento, españoles americanos, os veis elevados a la dignidad de hombres libres. Vuestros destinos ya no dependen ni de los ministros, ni de los virreyes, ni de los gobernadores: están en vuestras manos". Así decía la comunicación entregada al gobernador Emparan desde Cádiz, España, difundida en ese país y todas sus colonias como una última oportunidad de impedir el dominio francés. EmparAn no difundió esta información.

Los enemigos de la ocupación española en Venezuela pasaron varios días sin dormir planeando su próximo paso. Había que formar una Junta rápidamente, y varios miembros del Cabildo, entre ellos Martín Tovar Ponte, Feliciano Palacios Blanco, Lino de Clemente, Nicolás Anzola y Dionisio Palacios, formaron parte de las reuniones revolucionarias. Encontraron el momento perfecto para conseguir el apoyo popular: el 19 de abril sería jueves santo, y Emparan debía estar presente junto con varias autoridades en las ceremonias religiosas.

La revolución

Llegó el día elegido, y al llegar al Cabildo, Emparan se consigue con que sus miembros han decidido formar una Junta que sirva como gobierno provisional mientras se solventa la situación en España. Siempre se mantuvo la idea de defender los derechos del rey Fernando VII, tan solo se alegaba que por el momento éste no tenía soberanía en sus colonias. Emparan queda sorprendido ante la insurrección de los miembros del Cabildo y alega que el Consejo de Regencia representa al Rey legítimamente y que no hay necesidad de una Junta Suprema.

Emparan intenta marcharse, pero Francisco Salias lo toma por el brazo y lo hace regresar al ayuntamiento. Allí se da cuenta que varios de los puestos principales han sido reemplazados por varios conocidos revolucionarios: el padre José Madariaga, Francisco José de Ribas, Juan Germán Roscio y José Félix Ribas. Algunos sugieren crear la Junta y dejar que Emparan la presida, pero la mayoría coincide secretamente en que esto frustraría los planes de liberación. El padre Madariaga sugiere destituir inmediatamente a Emparan.

Fuera del ayuntamiento, una gran multitud se había reunido para las festividades. Varios revolucionarios se habían encargado de regar la voz de lo que estaba pasando adentro. Emparan, molesto por lo que estaba sucediendo, sale al balcón buscando apoyo del pueblo, y les pregunta si están satisfechos con su mandato. El padre Madariaga, que se encontraba parado detrás de Emparan, señala al pueblo con la mano para que digan que no. José Rafael Villareal, que se encontraba entre el público, observa esto y comienza a gritar “no lo queremos”. En pocos segundos, el pueblo entero gritaba con él. Emparan decide dejar su mandato, diciendo: “pues yo tampoco quiero mando”.

El primer paso

La Junta Suprema, aunque fue un gobierno provisional, sirvió como un mandato de transición que creó reformas que lograron unificar las provincias venezolanas y reforzar su autonomía. Como la potestad de esta junta estaba limitada a defender los derechos del rey Fernando VII, se llama a elecciones y se crea un Congreso Nacional.

La revolución del 19 de abril de 1810 fue el primer paso hacia la independencia, y marcó el inicio de una de las etapas más importantes de la historia de Venezuela.

Juan Vicente Gómez:

En 1908 y durante veintisiete años, Juan Vicente Gómez gobernó Venezuela. Inauguró la época de los modernos "caudillos" de Hispanoamérica, introduciendo no sólo el sistema de la policía política privada del Presidente, sino también el control absoluto sobre la vida política directa, en todas las operaciones económicas del Gobierno.

Durante la dictadura de Gómez, Venezuela comenzó a acentuar su desarrollo económico, sin que, el dictador tuviese mucho mérito en ello: el descubrimiento del petróleo y de otros recursos minerales, la creciente afluencia de inmigrantes, la formación de grandes aglomeraciones urbanas, y el incremento del comercio mundial, que hacía de Venezuela un punto de tránsito obligado en las Antillas, favorecieron al país.

Gómez ligó sólidamente la suerte de la dictadura en el país a los intereses económicos de Estados Unidos. Con el fin de potenciar el aparato estatal de represión, utilizó los "royalties" de las sociedades petrolíferas y, en contrapartida, dio a Estados Unidos la máxima garantía de tranquilidad y estabilidad para sus capitales invertidos en Venezuela.

Juan Vicente Gómez dejó el poder al morir en el año 1935. El poder fue tomado por el General Eleazar López Contreras, elegido Presidente de la República en 1936. Los siguientes personajes y períodos también marcaron esta época:

Revolución Democrática

Juan Vicente Gómez dejó el poder al morir en el año 1935. El poder fue tomado por el General Eleazar López Contreras, elegido Presidente de la República en 1936.

López Contreras disminuyó las presiones del régimen dictatorial y promulgó una nueva Constitución, que permitió una mayor articulación política. Fue en este período, cuando una serie de intelectuales progresistas, consiguió fundar un partido de inspiración socialdemócrata y anti-imperialista, el Partido Democrático Nacional, que posteriormente se llamaría Acción Democrática (AD).

López Contreras fue sustituido, en mayo de 1941, por el General Isaías Medina Angarita, al que correspondió la tarea de apoyar a las democracias occidentales, en la Segunda Guerra Mundial.

Su régimen fue abierto, liberal y tolerante. Legalizó a Acción Democrática, al Partido Comunista de Venezuela, y estableció relaciones diplomáticas con la Unión Soviética. Pero no logró encontrar una solución viable para la sucesión, cuando el pueblo deseaba que el presidente fuese elegido a través de la votación directa y secreta.

Un movimiento de jóvenes oficiales y civiles del Partido Acción Democrática derrocó a Medina en octubre de 1945. La Junta Revolucionaria de Gobierno, presidida por Rómulo Betancourt, logró tomar el poder. El 14 de diciembre de 1947 tuvieron lugar las primeras elecciones libres, con sufragio universal: el escritor Rómulo Gallegos, ilustre personalidad de la cultura hispanoamericana, fue elegido Presidente de Venezuela.

La nueva administración, en virtud de una Carta Constitucional promulgada, hizo conocer finalmente al pueblo venezolano la libertad. Los partidos y sindicatos tuvieron pleno reconocimiento y la vida pública adquirió dinamismo.

Amenazados en sus intereses, los representantes de la aristocracia terrateniente, aliados con los militares y con los capitales petrolíferos extranjeros, inspiraron en noviembre de 1948 un golpe de Estado. Pusieron fuera de la ley a Acción Democrática, revocaron todas sus reformas, anularon la Constitución del 5 de julio de 1947 y confiaron el poder a una Junta de Gobierno provisional. Presionada por la opinión pública, nacional e internacional, la Junta se vio obligada a convocar elecciones el 30 de noviembre de 1952, pero sus resultados fueron manipulados: la Presidencia de la República, por deseo de las Fuerzas Armadas, recayó en el Coronel, después General, Marcos Pérez Jímenez.

Marcos Pérez Jiménez

El 30 de noviembre de 1952 se convocaron las elecciones, pero los resultados fueron manipulados. La Presidencia de la República, por deseo de las Fuerzas Armadas, recayó en el Coronel, después General, Marcos Pérez Jiménez.

Venezuela tuvo que padecer de nuevo un régimen autoritario. Pérez Jiménez, consagrado por el texto de la Constitución del 15 de abril de 1953 y, amparado en la arbitrariedad, se hizo confirmar Presidente hasta 1963, pero su gesto exasperó los ánimos populares hasta la insurrección: el 23 de enero de 1958 el dictador era depuesto, y en su lugar tomaba el poder una Junta presidida por el Contraalmirante Wolfgang Larrazábal.

Vuelve la Democracia

El 7 de diciembre de 1958, tuvieron lugar elecciones libres: Rómulo Betancourt, candidato de Acción Democrática, fue elegido Presidente de la República. El 23 de enero de 1961 fue aprobada una nueva Constitución, con sello netamente democrático.

Junto con AD, colaboraron en el gobierno el Partido Social Cristiano COPEI (Comité de Organización Política Electoral Independiente), dirigido por Rafael Caldera; y el partido URD (Unión Republicana Democrática), encabezado por Jóvito Villalba. Este trabajo en equipo fue pautado en el llamado "Pacto de Punto Fijo", con el cual se buscaba defender el orden democrático y la estabilidad institucional.

El régimen de Betancourt tuvo que enfrentar amenazas golpistas, huelgas, protestas callejeras, insurrecciones cívico-militares, guerrilla urbana y campesina, suspensión de garantías constitucionales, inhabilitación de partidos políticos, divisiones de su propio partido y atentados contra su vida. A pesar de todo lo anterior, en 1964, Betancourt se convirtió en el primer presidente constitucional en colocar la banda presidencial a otro presidente elegido por votación popular: Raúl Leoni.

La Democracia en Venezuela

El 23 de enero de 1958, al caer el régimen autoritario de Marcos Pérez Jímenez, el poder fue tomado por una junta presidida por el Contraalmirante Wolfgang Larrazábal.

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